Amor por los ancianos

►Amor por el padre anciano.
José llevó también a su padre Jacob para resentárselo al faraón. Jacob saludó con mucho respeto al faraón, y el faraón le preguntó: —¿Cuántos años tienes ya? Y Jacob le contestó: —Ya tengo ciento treinta años de ir de un lado otro. Han sido pocos y malos años, pues todavía no he alcanzado a vivir lo que vivieron mis antepasados. Después Jacob se despidió del faraón y salió de alli. Y José les dio terrenos en la mejor región de Egipto, para que vivieran allí, tal como el faraón había ordenado. Así su padre y sus hermanos llegaron a tener terrenos en la región de Ramsés. Además, José les daba alimentos a todos sus familiares, según las necesidades de cada familia. Génesis 47.7-12 
  
► La ley acerca de las viudas
"No cometan ninguna injusticia con los extranjeros ni con los huérfanos, ni tampoco tomen en prenda la ropa de las viudas. No olviden que ustedes fueron esclavos en Egipto, y que el Señor su Dios los sacó de allí; por eso les ordeno que cumplan todo esto. "Si al estar recogiendo la cosecha de su campo se olvidan ustedes de recoger un manojo de trigo, no regresen a buscarlo; déjenlo para que lo recoja algún extranjero de los que viven entre ustedes, o algún huérfano, o alguna viuda, a fin de que el Señor su Dios los bendiga a ustedes en todo lo que hagan. "Cuando recojan las aceitunas de sus olivos, no repasen cada una de las ramas; las aceitunas que se queden, déjenlas para los extranjeros, los huérfanos, y las viudas. "Al recoger las uvas de su viñedo, no repasen ustedes cada una de las plantas; lo que quede, déjenlo para los extranjeros, los huérfanos y las viudas. Recuerden que también ustedes fueron esclavos en Egipto; por eso les ordeno que cumplan todo esto.
 

►La oración de un anciano 
Señor, en ti busco protección; ¡no me defraudes jamás! ¡Líbrame, ponme a salvo, pues tú eres justo! Dígnate escucharme, y sálvame. Sé tú mi roca protectora. ¡sé tú mi castillo de refugio y salvación! ¡Tú eres mi roca y mi castillo! Dios mío, líbrame de las manos del malvado,  Deuteronomio 24.17-22
de las manos del criminal y del violento,- es tú, Señor, desde mi juventud mi esperanza y mi seguridad. aún estaba yo en el vientre de mi madre ya me apoyaba en ti. Tú me hiciste nacer! Yo te alabaré siempre! he sido motivo de asombro para muchos. pero tú eres mi refugio. todo el día están llenos mis labios de alabanzas a tu gloria; no me desprecies cuando ya sea viejo; no me abandones cuando ya no tenga fuerzas. Mis enemigos, los que quieren matarme, se han aliado y hacen planes contra mí. Dicen: "¡Persíganlo y agárrenlo, pues Dios lo ha abandonado y nadie puede salvarlo!
No te alejes de mí, Dios mío; ¡ven pronto a ayudarme! Salmo 71.1-12'
Dios mío, tú me has enseñado desde mi juventud, y aún sigo anunciando tus grandes obras. Dios mío, no me abandones aun cuando ya esté yo viejo y canoso, pues aún tengo que hablar de tu gran poder a esta generación y a las futuras. Salmo 71.17-18


►El ejemplo de nuestro- Señor

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofas, y María Magdalena. Cuando Jesús vio a su madre, y junto a ella al discípulo a quien él quería mucho,  dijo a su madre: —Mujer, ahi tienes a tu hijo. Luego le dijo al discipulo: —Ahi tienes a tu madre. —Desde entonces, ese discipulo la recibio en su casa. San Juan 19.25-27

►Cuidando de las viudas 

No reprendas al anciano; al contrario, aconsejalo como si fuera tu padre; y trata a los jóvenes, como si fueran hus hermanos. Alas ancianas tratalas como a tu propia madre; y a las jovenes, como si fueran tus hermanas, con toda pureza. Ayuda a las viudas que no tengan a quien recurrir. Pero si una viuda tiene hijos o nietos, ellos son quienes primero deben aprender a cumplir sus obligaciones con los de su propia familia y a corresponder al amor de sus padres, porque esto es bueno y agrada a Dios. 1 Timoteo 5.1-4 
Si alguna mujer creyente tiene viudas en su familia, debe ayudarlas, para que no sean una carga para la iglesia; asi la iglesia podra ayudar a las viudas que de veras no tengan a quien recurrir. 1 Timoteo 5.16 

►El ejemplo de los mayores
Lo que digas debe estar siempre de acuerdo con la sana enseñanza. Los ancianos deben ser serios, respetables y de buen juicio; sanos en su fe, en su amor y en su fortaleza para soportar el sufrimiento. Igualmente, las ancianas deben portarse con reverencia, y no ser chismosas, ni emborracharse. Deben dar buen ejemplo y enseñar a las jovenes a amar a sus esposos y a sus hijos, a ser juiciosas, puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sujetas a sus esposos, para que nadie pueda hablar mal del mensaje de Dios.
Tito 2.1-5